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miércoles, 18 de noviembre de 2020

Buitres Leonados || ¿Qué hay para comer?

¡¡¡ Una experiencia única!!! 

Este verano tuve la suerte de poder observar aves rapaces desde un hide en un muladar del pirineo. Allí llevan un par de veces por semana restos de animales muertos (generalmente de los mataderos de la zona) con el objetivo de alimentar a las aves rapaces y no generar problemas sanitarios que pueden provocar los restos de cadáveres.

"Escondida" en el hide, las vistas son buenas

Habitualmente en esta zona del Pirineo se pueden ver buitres leonados, alimoches, quebrantahuesos, algún milano negro, milano real, cuervos y puede que aguila real. ¡A ver si hay suerte!


Aún es verano, septiembre, pero las montañas ya están espolvoreadas de nieve

 Los muladares suelen estar vallados para impedir el acceso de personas y animales domésticos. La existencia de los muladares permite que exista un reciclaje sostenible de los cadáveres y restos de animales por ejemplo de mataderos de la zona. Es una forma controlada para los ganaderos, mataderos y para que las aves carroñeras se alimenten. Es una solución rápida, económica y no contaminante de la eliminación de cadáveres y agentes infecciosos.


Es fácil encontrar restos de cadáveres de animales muertos


Comienza el festín

Observar estas aves desde un muladar es realmente impresionante, ya que a pocos pasos hay frente a ti más de un centenar de buitres batallando para hacerse con un pedazo de carroña. Es una experiencia visual difícil de olvidar.



Pero no todo es sencillo ni fácil ya que no llegas y automáticamente aparecen todas la aves que te gustaría fotografiar. No, es más complicado y muchas veces te has de conformar con una de las especies… pero, también tiene su magia el que no esté todo tan programado.

Desgarrador

Son muchas horas, y a veces varios días, las que has de estar allí, esperando el momento. Sin duda has de tener mucha paciencia, yo estuve desde las 9:00 de la mañana hasta las 18:00 horas sin salir del hide y pude disfrutar de esta experiencia en un par de ocasiones diferentes. 

Yo sola, en silencio, observando, esperando la oportunidad y confiando en la suerte. Pueden pasar horas hasta que las aves lleguen al muladar o que no lleguen, depende del hambre, de las circunstancias...

El aterrizaje de estas aves es fascinante


La experiencia en un "hide" es increíble. No sabes qué ocurrirá, ni cuándo, pero esa espera y estado de "alerta" hace que sea más intenso. Quizá lo primero que piensas es que llevarán cuatro trozos de carne, primer error porque la cantidad es increíble y un tanto desagradable (no es un menú de estrellas michelín). También puedes pensar que aparecerán unos pocos buitres ¡nada más lejos de la realidad! comienzan a llegar buitres y buitres y más buitres... pero ¿si no caben más? 


La comida la llevan a primera hora de la mañana y toca esperar a que empiece la acción. He de decir que al principio impresiona pero luego dejas de pensar en lo que tienes delante y comienzas a no perder detalle en la aves, es su comportamiento...


Es increíble como llegan cientos de buitres que se ponen sobre "el manjar", unos sobre otros, haciéndose sitio donde crees que es imposible que quepan más. 








 El ruido del aleteo al tomar tierra y ponerse unos sobre otros es impactante. Ves tantos que no sabes dónde mirar, la situación parece que te desborda. Estás a solo unos metros de lo que está ocurriendo.



Los buitres en unos minutos son capaces de acabar con toda la comida sin dejar apenas sobras.











Los buitres devoran la comida pero luego su actitud es de calma, tranquilidad. La mayor parte de ellos se va a descansar a rocas cercanas, todos juntos, otros se quedan por allí apurando los restos.



Pero, hay todo un protocolo en el muladar por parte de las aves. No todo ocurre sin más como por azar. 

Lo primero es localizar el alimento, y para eso los mayores especialistas son los córvidos: urracas o cuervos, que vuelan usualmente en grupos revisando el terreno hasta que encuentran el cadáver. Es cuando los córvidos aprovechan para comer las partes blandas ya que necesitan un pico más fuerte para abrir el festín.





Los cuervos y urracas son muy ruidosos y su plumaje traza destellos con el sol lo que hace que sea muy llamativo y puedan verse a decenas de kilómetros, de esta forma los buitres pueden localizar el alboroto y se empiezan a desplazar aprovechando las corrientes de aire caliente. 





Los buitres comienzan a volar en círculos descendiendo hacia el cadáver y esto es una señal para que el resto de buitres lo adviertan y se unan al festín. Al buitre leonado le conviene que venga el buitre negro porque tiene un pico más fuerte y puede permitir la apertura limpia del cadáver ( pero no siempre aparece, depende la zona). 



Nada se les escapa


Al fondo del cadáver solo puede llegar el buitre leonado ya que tiene el cuello casi desnudo y puede meterse hasta el fondo en busca de vísceras y otras partes.




Pero nada es al azar aunque nos parezca una situación un tanto caótica. La alimentación tiene sus turnos. 













Al festín pueden unirse otras aves como el milano real y los córvidos que siempre están merodeando y al ser pequeños caminan entre los buitres con confianza.



Los cuervos conviven con los buitres leonados si problemas












La anatomía del buitre leonado hace que pueda acceder al interior de los cadáveres sin problemas.

Hay alguna que otra pelea


Y cuando "el festín" toca a su fin, todo vuelve a la tranquilidad, el silencio... sin esos aleteos al llegar todos juntos que sobrecoge.






Y la experiencia acaba, cansada pero satisfecha por el trabajo fotográfico, por la observación, el aprendizaje sobre estas aves... y por ser capaz de captar grandes momentos a pesar de la situación en la que muchas veces me veía desbordada ante lo que tenía ante mis ojos.







Imágenes maravillosas del buitre leonado en vuelo, otras más desgarradoras pero que todas ellas forman parte de la naturaleza.






Pero no solo tuve la oportunidad de ver buitres leonados, también pude disfrutar del vuelo de quebrantahuesos, pero... esto os lo explicaré en otra entrada del blog.


jueves, 12 de noviembre de 2020

Hablando de Aves Rapaces

La naturaleza nos ofrece grandes oportunidades fotográficas y momentos que quedan para siempre en nuestra retina, amaneceres y atardeceres mágicos, animales en estado salvaje que nos descubren su forma de vida, bosques, montañas...

Hace un tiempo que las aves habían llamado mi atención fotográficamente. Para mi es un reto poder fotografiar águilas, buitres... en pleno vuelo y poder captarlos cuando menos te lo esperas, ya que no te avisan cuando van a sobrevolar por encima tuyo.

Milano Real (Milvus milvus)

Milano Real (Milvus milvus)

Buitre Leonado (Gyps Fulvus)

Hay momentos en los que disfrutas de un paseo, de un paisaje... y de pronto... delante tuyo lo que podía a ver pasado desapercibido como rocas te llaman la atención, te paras, miras detenidamente, dudas, y de pronto te quedas ¡¡¡alucinada!!!! tienes para ti un montón de de buitres descansando de su vuelo en una pradera en lo alto del Pirineo.


Buitres Leonados (Gyps Fulvus) descansando en el Pirineo Aragonés

Buitre Leonado (Gyps Fulvus) captados en el Valle de Tena (Pirineo Aragonés)

Y de la nada comienzan a llegar buitres y buitres.... os aseguro que contamos más de cien. No había ningún animal muerto, ni ganado por la zona, simplemente descansaron de su vuelo en una zona de rocas. Y así pudimos disfrutar de ir acercándonos con cautela, sigilosamente para verlos más de cerca. Y os aseguro que imponen un montón.

Buitres leonados sobrevolando las rocas


En cada escapada al Pirineo intento captar con mi cámara algún ave en pleno vuelo. A veces resulta difícil estar a punto para inmortalizar el momento, pero es muy gratificante conseguir la foto o intentarlo. Además, es una buena excusa para saber más de estos animales, descubrir nuevas rutas, aprender…



Milano Real (Milvus milvus)

En alta montaña, como es el caso del Pirineo Aragonés podemos observar distintas aves necrófagas, que se alimentan de animales muertos, realizando una función esencial en el equilibrio del ecosistema ya que cierran la cadena trófica. Quizá los buitres son los que tienen peor "fama" y no se les ve como aves con cierto encanto, sin embargo, observarlos de cerca me ha hecho cambiar de opinión. 

Vamos a ver qué tipos de buitres nos podemos encontrar.

El Buitre Leonado (Gyps Fulvus) es relativamente fácil de observar ya que su presencia en el Pirineo está muy extendida. Es un ave de gran envergadura (alrededor de 2,6 m) y con un peso entre 7 y 10 kg, luego ya podéis imaginar lo imponente que es.

Su vuelo es majestuoso y saben aprovechar las corrientes de aire para guardar la energía que necesitarán después en el vuelo.


Buitre Leonado (Gyps Fulvus)

Los buitres son aves rapaces, carroñeras que a pesar de su injusta reputación, en contadas excepciones han matado directamente a los animales de los que se alimentan. Cumplen con una importante función para el ecosistema ya que sus hábitos alimentarios permiten controlar la materia orgánica en descomposición de los animales muertos. Esta carne sino fuese comida por estas aves entraría en un proceso de descomposición avanzado que contribuiría a la propagación de enfermedades e infecciones.


Buitre Leonado (Gyps Fulvus)

Están adaptados para volar a gran altura y pueden volar en círculos durante mucho tiempo sin apenas mover las alas aprovechando al máximo la energía.

Buitre Leonado (Gyps Fulvus)



Buitre Leonado (Gyps Fulvus)

Uno de los buitres más curiosos que he descubierto y que no conocia es el Alimoche (Neophron Percnopterus) que es algo más pequeño ya que tiene una envergadura aproximada de 1,7 m y un peso entre 2 y 2,5 kg. Es muy carácterístico por su color amarillo y cuerpo blanco y solo le podemos ver en verano, ya que durante los inviernos emigra a África.


Alimoche (Neophron Percnopterus)

Sin duda, después de observar distintas aves y buitres, para mi el Quebrantahuesos (Gypaetus Barbatus) es el rey de los buitres, con una envergadura de 2,75 kg y un peso entre 5 y 7 kg es la única ave osteófaga del planeta (se alimenta casi exclusivamente de huesos). Es fácil reconocerlo por su plumaje, su gran tamaño y su cola en forma de rombo. Tiene mil y un detalles que le hace ser muy diferente al resto de buitres y que detallaremos en una entrada especial a este ave. Es mi gran reto, seguir dedicando tiempo en su observación para poder fotografiarle con detalle ya que es fascintante. Hemos de recordar que es un ave en peligro de extinción.


Quebrantahuesos (Gypaetus Barbatus)


También podemos observar otra ave rapáz muy común en el Pirineo que es el Milano Real (Milvus milvus), de una envergadura de unos 2 metros y su peso está entre los 900 y 1,2 kg. Tiene un vuelo elegante y planea en grandes círculos. 


Milano Real (Milvus milvus)