viernes, 5 de septiembre de 2014

I Triatlon Las Margas

El 23 de agosto se celebró el primer Triatlon popular en Las Margas.

La experiencia fue genial, no como participante (una no está para estos trotes...), sino como espectadora. Al tratarse de un triatlon popular invitaba a que los participantes pudiesen ser tanto deportistas, con un entrenamiento exigente, como aquellos que querían disfrutar de la experiencia. Los circuitos que tuvieron que recorrer los triatletas constaban de 300 metros de natación, 9 km de BTT y 3 km de carrera a pie. 

El entorno, sin duda, precioso y el día fantástico. Comenzaron con la prueba de natación en los lagos de la Urbanización.





Uno de los grandes momentos era el cambio de prueba. De natación pasaban a prepararse para la prueba de ciclismo.




Entre los participantes, alrededor de 70, había de difrentes categorías y preparación, por lo que era una maravilla percibir como todos disfrutaban con lo que hacían y buscaban completar la prueba. 







Los participantes pasaban por grandes momentos de concentración donde intentaban perder el mínimo tiempo posible al cambiarse de calzado.





 La útima parte del triatlón consistía en la carrera a pie.


 El ambiente que se respiraba era genial, la gente animaba a los participantes, se palpaba compañerismo, esfuerzo, capacidad de superación...


Destacaría el valor de todos los participantes, las capacidad de superación, el esfuerzo y la constancia que demostraron durante toda la prueba. A pesar de posibles contratiempos: cansancio, flato, dolores musculares... todos ellos demostraron ser "grandes" y con su imagen dieron una gran lección a todos los que allí estábamos y sobre todo a los más pequeños. Fue una "sobredosois" de grandes valores para los peques.

Y llega el momento en que los participantes comienzan a llegar a la meta. Un gran momento para todos. No estaba bien situada para hacer las fotos pero al menos recogí algún momento bonito para el recuerdo de esta gran tarde.



El primero en llegar a la meta fue Julio Laplaza (40:09)






Un merecido refresco para este atleta. La alegría se refleja en su cara y todos los asistentes le aplaudieron a su llegada, de igual forma que aplaudieron a todos los que fueron llegando y animando a los que seguían en las pruebas.





Llega el segundo triatleta a la meta, se trata de Juan Francisco Martinez (40:45)

 Un momento muy bonito fue le protagonizado por este triatleta llegando a la meta de la mano de esta niña (pienso que puede ser su hija pero no lo sé... lo que está claro es que es alguien muy cercano y querido para compartir este gran momento).

El aplauso del primer clasificado ante la llegada de su compañero es un gran reconocimiento y un gran gesto.


Y entre los abrazos de los dos primeros clasificados llega el tercero, Carlos Solsona (40:59)
 A mi, particularmente, me encantan estos gestos de compañerismo y alegría entre los participantes.


La llegada de las primeras chicas a la meta también es un gran momento lleno de emociones, de alegría... La primera en llegar fue Pilar Rodriguez (53:25).


Un gran momento

La segunda chica en llegar a la meta fue Yolanda González (53:50)


Y la tercer triatleta clasificada fuer Maria Teresa Ayala (54:57)


Poco a poco van llegando participantes que comparten este gran momento con los  más pequeños, sin duda un gran recompensa.
 La llegada es sin duda uno de los momentos más emocionantes.







Uno de los momento más animados y aplaudidos por los asistentes, fue la llegada a meta de uno de los vecinos de la urbanización. Disculpad si hay alguno más al que no he fotografiado pero es dificil reconocer.  






Mi enhorabuena a todos los participantes porque creo que es un buen ejemplo para los más pequeños, que aprendan que a pesar del esfuerzo que supone hacer ciertas cosas, la recompensa siempre merece la pena.















































Un gran jornada que espero se repita ya que se respira un ambiente muy sano y en el que queda un gran mensaje: lo más importante no es llegar el primero sino superarte a tí mismo, lograr acabar la prueba .

¡¡ Aquí todos son campeones!! 

¡¡ Enhorabuena a todos los triatletas !!

















viernes, 1 de agosto de 2014

Un paseo por Canfranc

Aprovechando mi visita a la estación con motivo de la recreación de su inaguración hace 86 años, volví a recorrer los alrededores de esta estación que tanto me atrae, a pesar de la lluvia que sorprendía de vez en cuando haciendo guardar y sacar de nuevo la cámara. Un día nublado pero que invita a pasear por el Pirineo.

Andenes de la fachada principal de la estación
Su majestuosidad a pesar del paso de los años impresiona nada más llegar. No parece que entre las montañas, por un camino que debió de estar lleno de dificultades años atrás, pueda esconderse tal joya arquitectónica.
Fachada posterior de la estación


Detalle de la nave central de la estación tanto vista desde la fachada principal como desde la posterior. Estas fachadas corresponden a lo que serían los andenes franceses y los andenes
españoles







Una estación atrapada en el tiempo con mil historias vividas. Unos andenes por los que han circulado tantas vidas... impregnadas de tiempos pasados a los que por un momento nos intentan llevar

Intentamos imaginar cómo pudo ser tal grandeza... su gran hotel principal de lujo, con música y baile para las clases nobles... comisaría de policía, cantina, enfermería, agentes de aduanas franceses y españoles...


Durante la II Guerra Mundial aquí estuvo un destacamiento permanente de nazis que incluía fuerzas de la Gestapo. Convivieron con ciudadanos españoles, con ciudadanos franceses... se cruzaban en la majestuosa estación carabineros españoles, guardias civiles, gendarmes, soldados alemanes y judíos en su huida así como miembros de la resistencia francesa.


Sus andenes llenos de viajeros que iban hacia Francia... hacia España... Por aquellos andenes transitaron toneladas de wolframio que España y Portugal vendían presumiblemente a Alemania para fortalecer el acero de los tanques nazis. Aquí también algunos vecinos de Canfranc, vivieron y tocaron varios de los miles de lingotes de oro llegados en tren desde Suiza y con los que al parecer los alemanes pagaban el wolframio.


El reloj del tiempo se ha parado en esta estación y nos deja su recuerdo


 Vagones abandonados... silencio... calma...melancolía...


El tiempo parece pararse en la estación de Canfranc para hacernos imaginar lo que una vez fue


Por si os interesa más información al respecto de la estación os dejo dos buenos enlaces