Y aquí comienza una bonita tarde entre viñas, con una compañía extraordinaria y unos modelos fantásticos. Estas fotos me han gustado tratarlas en blanco y negro por el romanticismo que desprenden, la elegancia... aunque debido a los maravillosos contrastes de azul y verde también he dejado alguna en color.
A veces
una colección de fotos nos puede hacer soñar con una historia y yo creo que en
esta ocasión podría ser así, por lo que me permitiré esta licencia a la hora de presentaros estas fotos.
En el camino de nuestra vida, en nuestro proyecto, en muchas ocasiones en las que miramos al futuro, en las que nos paramos a pensar... nos llegan oportunidades, nos llegan retos, momentos, situaciones, encuentros...
Y allí ante las nuevas situaciones, es bueno parar y pensar.
Porque la belleza de vida está en cada instante, en cada momento.
Como una diosa entre las viñas una sonrisa se deja entrever entre sus labios y es que en esa sutileza es donde está la magia, la belleza, la ternura.
La fuerza y a la vez ternura con la que el jinete coge el brazo de la modelo le invita a seguir con él el camino. Invitación que parece también ofrecer Elite (nuestro maravilloso caballo).
Un maravilloso camino espera.
Siempre hay momentos en los que hay que parar, pensar y dar un paso al frente.
Tierno y maravilloso momento.
Para quien ama los animales es algo tan natural demostrarlo y transmitirlo que cobra una sensibilidad maravillosa.
Y también hay momentos para dejarse llevar y ser natural.
Mostrar la más maravillosa de las sonrisas...
Y comenzar a correr sin importar nada, disfrutando de la libertad.



































































